Un mosaico de estilo cómic neón con fallos de retratos con IA: una cara de cera que se derrite, un ojo gigante que refleja la habitación equivocada, una oreja que se disuelve en píxeles, unas gafas negras opacas, una cara dividida entre luz fría y cálida, pelo que se difumina en trazos de pintura y dos hombres de negocios casi idénticos
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Por qué los retratos con IA parecen falsos: las siete señales

Piel sintética, una mirada antinatural, luz que no encaja con la escena y una cara que es casi – pero no del todo – tú. Las siete formas en que fallan los retratos con IA, cada una demostrada en vivo con nuestro propio generador gratuito, y qué evita cada una. Escrito por la gente que los vende.

Dos confesiones antes de empezar, porque cambian la forma de leer esto.

Vendemos retratos con IA. Esta es una lista de los fallos de nuestra propia categoría de producto, escrita por gente que se pasa el día mirándolos.

Todos los ejemplos malos de abajo salen de nuestro generador gratuito. Su resultado es mejor que lo que venden varios generadores de pago – algunos de los fallos de abajo aparecen en sus resultados de cada día, y para los más raros tuvimos que repetir generaciones y elegir a mano. En cualquier caso, estás viendo la versión gratuita en su peor día, lo que la convierte en un listón de mínimos justo para juzgar cualquier otra herramienta.

Todos los fallos comparten una raíz. Un modelo de imagen no te fotografía. Parte del ruido y mueve píxeles hacia un retrato plausible de tu cara. Eso funciona bien con las partes estadísticamente comunes de una foto – los planos de la piel, las solapas de una americana, las oficinas desenfocadas – y mal con todo lo raro, pequeño, reflectante o gobernado por la física: un piercing de nariz, un par de pendientes, la forma en que una lente curva la luz. Cada una de las siete señales vive en uno de esos puntos ciegos.

Señal 1: textura de piel sintética

La textura de la piel real es irregular – poros de distintos tamaños, líneas finas, un color que cambia entre la mejilla y la frente. El modelo no copia esa textura de tu foto; la vuelve a generar a partir de estadísticas, y las estadísticas fallan en una de dos direcciones. O la textura desaparece – piel alisada hasta quedar como de cera, ese «look IA» que todo el mundo reconoce – o queda sustituida por una sintética: poros que se repiten a intervalos regulares, arrugas aleatorias, zonas que parecen un mosaico al ampliar. Las dos cosas nacen de la misma limitación: el modelo sabe cómo es la piel en general, no cómo es la tuya en particular.

La misma persona y el mismo look con la textura natural de la piel conservada – poros irregulares y líneas finas intactos

La misma persona, el mismo look, dos modelos: el ligero gratuito y el de pago. Amplía sobre la piel.

Cómo evitarlo: no le des al modelo selfies con filtro. Un filtro elimina la textura real, así que el modelo tiene que inventarse una de repuesto. Un selfie nítido y sin editar, hecho con el móvil a la luz del día, le da algo real de lo que partir; nuestra guía para hacerte una foto profesional con el móvil explica cómo conseguirlo. Cuando elijas entre tus resultados, amplía una mejilla al 100 % y comprueba las dos direcciones: poros que faltan y poros que se repiten.

Señal 2: mirada antinatural

En un retrato real los dos ojos convergen en un punto – el objetivo – y quien mira la foto siente que le devuelven la mirada. Un modelo genera cada ojo más o menos por separado: cada uno es plausible por sí solo, pero sus direcciones no acaban de coincidir, y el retrato mira más allá de ti o a través de ti. El error es una fracción de grado – demasiado pequeño para señalarlo, lo bastante grande para notarlo.

El mismo look con una mirada natural – los ojos enfocados en la cámara

El mismo selfie, el mismo look. El modelo gratuito: una mirada antinatural, perdida a lo lejos. El de pago: una mirada natural a la cámara.

Los reflejos de la fuente de luz en los ojos – los «catchlights» del argot fotográfico – fallan de la misma manera, y son más fáciles de inspeccionar. Los dos ojos deberían mostrar el reflejo en la misma posición y con la misma forma; las generaciones a menudo los colocan en sitios distintos, los deforman o directamente omiten uno.

La misma persona y el mismo look con reflejos coherentes – el mismo reflejo en ambos ojos

La misma combinación en el modelo gratuito: los reflejos no coinciden entre un ojo y otro. El render de pago los mantiene coherentes.

Cómo evitarlo: aquí no hay selfie que valga; es una lotería en cada generación. Comprueba en dos pasadas. A tamaño normal, ¿la foto te mira a ti? Al ampliar, ¿los ojos enfocan un mismo punto y los reflejos coinciden? Si falla cualquiera de las dos, coge otro resultado de la tanda. La mirada es lo primero que se lee en un retrato.

Señal 3: piercings y joyas que desaparecen

Un modelo reproduce lo que espera estadísticamente, y la mayoría de los retratos de sus datos de entrenamiento tienen orejas despejadas, cejas despejadas, narices despejadas. Un piercing en el hélix, un aro en la ceja o un piercing de nariz son raros en esos datos, así que la generación los borra sin avisar – o conserva solo un pendiente del par. Nada se deforma, nada grita «IA»; simplemente falta un detalle de ti. Los dientes reciben el trato contrario: el modelo no copia tu fila ligeramente irregular, dibuja unos dientes genéricos – más rectos y más blancos que los de tu selfie.

La misma persona y el mismo look con sus aros y su piercing en el hélix en su sitio

Lleva aros en las dos orejas – en su selfie y en el render de pago. El modelo gratuito devolvió las orejas despejadas.

Cómo evitarlo: compara el resultado con tu selfie, pieza por pieza. ¿Sigue ahí cada piercing y cada pendiente que llevas? ¿Los dientes son los tuyos? El modelo tiende a borrar el mismo detalle en todas las generaciones, así que si ese detalle es parte de tu aspecto, elige el resultado que lo conservó.

Señal 4: gafas sin óptica

Un cristal real nunca es invisible. Recoge al menos un reflejo tenue de la luz que tienes delante, desplaza ligeramente el borde de la cara que se ve a través de él, y la montura proyecta una sombra fina sobre la mejilla. Un modelo dibuja las gafas como una pegatina: cristal perfectamente transparente y perfectamente plano – nada se refleja, nada se desplaza, ninguna sombra. La montura puede estar bien dibujada y aun así la foto se lee como «gafas añadidas en posproducción», porque el cristal no se comporta como cristal.

La misma persona y el mismo look con cristales que recogen reflejos reales de la luz de la habitación

Mira los cristales. El modelo gratuito dibujó unos cristales sin ningún reflejo; en el render de pago el cristal recoge la luz de la habitación.

Cómo evitarlo: si solo llevas gafas a veces, usa un selfie sin ellas – así eliminas del encuadre el objeto que más depende de la física. Si las gafas son parte de tu cara, consérvalas y revisa los cristales en el resultado: un reflejo tenue en algún punto del cristal es normal; un cristal sin ningún reflejo es la señal.

Señal 5: luz que no encaja con la escena

Una fotografía tiene un único esquema de luz: lo que ilumina tu cara ilumina también la habitación, y todo concuerda – dirección, color, intensidad. Un modelo no simula la luz; genera la cara como suelen estar iluminadas las caras y la escena como suelen verse las escenas, como dos costumbres separadas. El resultado se acerca, pero no es coherente: una cara con luz suave de estudio plantada en una oficina cálida iluminada por lámparas; un lado en sombra que no queda en el lado contrario a la ventana; un brillo sin ninguna fuente en toda la habitación. Quien lo ve rara vez culpa a la luz – dice que la persona parece recortada y pegada.

La misma persona y el mismo look con luz coherente – la cara iluminada por la luz cálida de la hora dorada de la escena

La misma persona, el mismo look. El modelo gratuito: una cara de foto de carné en una escena de hora dorada. El render de pago ilumina la cara desde la escena.

Cómo evitarlo: localiza lo más brillante de la escena y comprueba que el lado iluminado de la cara apunta hacia ello – esa única comparación caza la mayoría de las generaciones incoherentes. Los fondos sencillos también ayudan: un fondo de estudio liso apenas deja nada que contradiga la luz de la cara. Y la coherencia de la luz varía de una generación a otra, así que compara varios resultados de la tanda en vez de juzgar por el primero.

Señal 6: bordes del pelo emborronados y fondos que se derriten

Mira donde el pelo se encuentra con el fondo. Los mechones individuales son detalle de alta frecuencia – caro de generar –, así que el modelo dibuja bien la masa del pelo y mal la frontera: una transición suave, de aspecto pintado, en lugar de mechones separados. Los pelos sueltos o desaparecen del todo, dejando una silueta antinaturalmente limpia, o se funden en una bruma difusa. El fondo se degrada igual, porque recibe una fracción de la atención del modelo: lomos de libros con casi-letras, plantas que no aguantan una mirada.

La misma persona y el mismo look con mechones que se mantienen separados y nítidos hasta las puntas

Sigue el contorno del pelo: puntas emborronadas frente a puntas separadas. Los dos resultados son del modelo gratuito – el mismo selfie, el mismo look, distinta tirada de dados.

Cómo evitarlo: prefiere los resultados con el fondo suavemente desenfocado – los objetivos de retrato reales también lo desenfocan, y el desenfoque no deja nada detallado que romper. Revisa el nacimiento del pelo al 100 %, sobre todo con pelos sueltos o rizos: mechones separados que cruzan el fondo son buena señal; una frontera que parece pintada con brocha o difuminada con el dedo delata la generación.

Señal 7: la deriva del parecido

El mayor fallo no es un artefacto. La foto está técnicamente limpia – solo que no eres tú del todo. La mandíbula un poco más cuadrada, la nariz un poco más recta, varios años menos. Un retrato profesional tiene un único trabajo: que se te reconozca. Una foto favorecedora de alguien casi-tú lo suspende.

La deriva suele empezar en el material de partida: el modelo construye tu cara a partir de las fotos que subes, y un ángulo raro o un filtro fuerte le entregan una versión de ti que ya no se parece a ti.

Un retrato con IA que derivó – un retrato limpio de alguien que podría ser la hermana de la persona, pero que no es la persona

El selfie y una generación con deriva: gran parecido, otra persona.

Para calibrar: el mismo selfie a través del modelo de pago. La luz, el atuendo y la oficina son nuevos; la cara es la del móvil.

El retrato del modelo de pago a partir de ese selfie – luz y ropa nuevas, la misma cara

El mismo selfie a través del modelo de pago: luz nueva, ropa nueva, la misma cara – arrugas y canas incluidas.

Cómo evitarlo: elige un selfie de partida en el que te veas como te ven tus colegas – de frente, sin filtro. Después somete el resultado a prueba: ¿alguien que solo te conoce por videollamadas reconocería esta foto sin el nombre al lado? Si el modelo te devuelve un casi-tú favorecedor – pasa –, no lo publiques.

La comprobación de 90 segundos

Pásasela a cualquier retrato con IA – tuyo o de cualquiera –, en orden:

  1. Mejilla al 100 %. ¿Poros visibles – y que no se repiten?
  2. La mirada. ¿La foto te mira? ¿Los reflejos de los ojos coinciden?
  3. Sombras. ¿Las de la nariz y la barbilla apuntan hacia donde indican los ojos?
  4. Luz y escena. ¿El lado iluminado de la cara mira hacia la fuente de luz de la escena?
  5. Piercings y pendientes. ¿Sigue ahí todo lo que llevas de verdad?
  6. Dientes. ¿Los tuyos, o una dentadura de catálogo?
  7. Gafas. ¿El cristal se comporta como cristal – un atisbo de reflejo, un borde de la cara desplazado?
  8. Nacimiento del pelo. ¿Mechones separados o una transición difuminada?
  9. Fondo. ¿Los objetos aguantan cinco segundos de mirada?
  10. Reconocimiento. ¿Alguien que solo ha visto a esta persona por videollamada sabría decir su nombre?

Diez comprobaciones, noventa segundos. Si una foto pasa las diez, o es real – o nadie sabrá nunca que no lo es.

Y ahora qué

Los fallos son concretos y comprobables. Ese es todo el propósito de este artículo.

Para ver las señales en vivo, el generador gratuito crea un retrato a partir de un selfie – gratis, sin registro, con el mismo modelo que produjo todos los ejemplos malos de arriba. La versión de pago usa un modelo más potente y devuelve 24 fotos en dos looks por 6,12–9 €. Lo que compra el dinero son probabilidades: menos artefactos, más resultados que pasan la lista. Si no la pasa ninguno, tienes 14 días para decírnoslo y recuperar tu dinero.

Preguntas frecuentes

¿Los reclutadores notan que un retrato está hecho con IA?

Menos de lo que creen. En una encuesta de Ringover de junio de 2024 a 1.087 reclutadores de Estados Unidos, el 80 % se veía capaz de detectar retratos con IA; acertaron el 39,5 % de las veces. En la misma encuesta, el 76,5 % prefirió los retratos con IA en una comparación a ciegas – y el 66 % dijo que descubrir que una foto era IA le echaría para atrás. Un buen retrato con IA no es un problema; uno cazado, sí. Para eso está la lista de comprobación.

¿Un retrato con IA infringe las normas de LinkedIn?

No, con una condición. En febrero de 2026, LinkedIn declaró a CBS News que las herramientas, IA incluida, están permitidas para crear o mejorar la foto de perfil, pero la foto debe «reflejar tu parecido». Eso convierte la deriva del parecido en la única señal con una norma detrás. Un resultado ceroso queda mal; una cara con deriva se puede retirar por no ser tú.

Si la gente no distingue las caras falsas, ¿por qué siguen fallando los retratos con IA?

Porque son dos trabajos distintos. Una cara totalmente sintética – una persona que no existe – superó al ojo humano hace años: en un estudio de PNAS de 2022, los participantes no supieron distinguir las caras sintéticas de las reales y las puntuaron como más dignas de confianza. Un retrato con IA es el problema difícil: el modelo tiene que conservar el parecido de una persona concreta con un atuendo, una luz y un fondo concretos. Las siete señales de arriba son los puntos por donde ese trabajo difícil se rompe.